domingo, 10 de octubre de 2010

Revolución relativa

La teoría de la relatividad se cumple en los momentos más insospechados. Se decía que no es posible medir la temperatura a la que se encuentra el agua, por ejemplo, porque el propio termómetro cambia la temperatura del agua. También sucede que, cuando se habla de algo, se desvirtúa, pierde parte de su significado anterior y adquiere uno nuevo. Al cabo de un tiempo, uno compara el concepto "evolucionado" con el original, y no se parecen ni un poco.

Las emociones influyen decisivamente en los razonamientos, ya no me fío tanto de ellos como antes. Me fío de la lógica como principio universal, pero no de la lógica humana, ni mucho menos. En el fondo, llegar a conocer lo trascendental, llegar a comprender el fondo del armario del universo, con un sistema tan burdo como un montón de átomos por cerebro, es imposible, y además no puede ser.