El umbral del agobio crece con la edad.
Cuando se es un bebé, lo que agobia y estresa es tener hambre, o calor, o incomodidad. Con seis o siete años, es estar castigado y cosas así. Con la adolescencia, las chicas y las notas, con veintitantos, agobian los estudios, empieza a haber cosas serias en juego y el futuro empieza a depender de uno mismo. Con cuarenta, te juegas todo lo que tienes con tus acciones. Y con ochenta, te juegas todo lo que eres, y al final siempre pierdes.
Vivimos cuesta abajo y sin frenos.
jueves 9 de julio de 2009
Procrastinator
Es imposible solucionar un problema con la misma forma de pensar que cuando lo creaste.
Hola, buenas tardes. Mire, quería medio kilo de voluntad de hierro y una tenacidad que no esté muy verde. Si tiene comprensión, póngame un par de briks, y no me vendrían mal cien gramos de cociente intelectual. Y encárgueme dos botellas de esa cosa que te hace actuar cuando las cosas van mal, y no quedarte mirando mientras te hundes.
Hola, buenas tardes. Mire, quería medio kilo de voluntad de hierro y una tenacidad que no esté muy verde. Si tiene comprensión, póngame un par de briks, y no me vendrían mal cien gramos de cociente intelectual. Y encárgueme dos botellas de esa cosa que te hace actuar cuando las cosas van mal, y no quedarte mirando mientras te hundes.
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